
7 errores frecuentes al cepillarse los dientes
En ocasiones, repetimos tanto una acción como bien puede ser cepillarnos los dientes, que la damos por buena sin ni siquiera plantearnos que lo estemos haciendo mal. Porque algo que hacemos desde niños… ¿cómo puede ser que no lo hagamos bien? Pues sí, puede ser (y mucho): A veces, movemos los restos de alimentos y bacterias, más que eliminarlos. Es muy importante evitar los errores.
Lavarse los dientes es una tarea fundamental para alejarnos de infecciones y enfermedades orales, además de asegurarnos una correcta higiene y evitar la halitosis. Por ello, es muy necesario que sepamos hacerlo correctamente. A continuación, te contamos cuáles son los errores más frecuentes que se suelen cometer para nunca más llevarlos a cabo.
¡Toma nota!
Mojar el cepillo antes de usarlo
¡Este es el error por excelencia! Y no debemos hacerlo, puesto que, si el cepillo está seco, arrastra mucho mejor la suciedad y elimina por completo los restos de comida.
Poner en el cepillo más pasta de dientes de la necesaria
Visualiza un garbanzo. ¿Ya lo tienes? Pues pon justo la cantidad de pasta que equivalga al tamaño de uno de ellos. Cualquier cosa que exceda, empeorará la limpieza más que mejorarla.
Dedicar poco tiempo
A los trabajos bien hechos se les debe dedicar tiempo… ¿por qué a la hora de cepillarnos los dientes no se cumple? La duración ideal del cepillado ha de ser de dos minutos mínimo. Si reducimos el tiempo, seguro que estamos descuidando alguna zona de la boca.
Cepillarnos después de comer
No corras: espera al menos treinta minutos tras las comidas para lavarte los dientes. Si lo haces justo después de comer, puedes esparcir el ácido de la comida sobre los dientes, provocando que se erosionen y pudiendo generar un problema en el futuro.
Enjuagarnos con exceso al acabar
Si te pasas enjuagando, puede que reduzcas notablemente la acción de la pasta de dientes.
No inclinar suficiente el cepillo
Lo recomendable es mantener el cepillo en un ángulo de 45 grados y alternar movimientos circulares con movimientos desde la encía hasta el diente.
Utilizar cepillos de dientes duros
Se suele creer que por ser duros limpiarán mejor, pero lo cierto es que los blandos son mucho más recomendables. Los duros pueden acabar provocando retracción de la encía e hipersensibilidad.
Pon en práctica nuestros consejos y recuerda visitarnos para consultarnos cualquier duda. ¡Te esperamos con los brazos abiertos!
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